Los
perros de servicio ayudan a las personas con discapacidades físicas;
pueden empujar sillas de ruedas, abrir y cerrar puertas, recuperar
objetos caídos, prender y apagar luces, ladrar para alertar
a su dueño, ayudarlo a encontrar y llamar personas o proveer
estabilidad para alguien que no se pueda sostener bien.
También pueden ser entrenados para ayudar
a personas que sufran de ataques como la epilepsia por ejemplo u
otros desórdenes y problemas médicos.
Los perros de servicio pueden ser animales rescatados
de albergues, perros mestizos o perros como el Cobrador de Labrador
o el Goden Retriever criados en programas selectivos y después
crecidos por familias voluntarias antes de llegar a su entrenamiento
formal.
En público el perro deberá usar un
arnés, una bolsa de color negro o un distintivo de fácil
lectura que lo identifique como perro de servicio.
En los EEUU el líder en entrenamiento de
perros de servicio es la organización “Canine Companions
for Independence” (Compañeros Caninos para la independencia)
establecida
en 1975. Esta organización se inició a partir de un
cuestionamiento que era: ¿Pueden métodos similares
a los usados para entrenar perros guías ser utilizados para
entrenar perros que ayuden a personas con discapacidades físicas?.
La respuesta fué Sí.
También existen estándares mínimos
de trabajo para todos los programas de entrenamiento para este tipo
de perros de asistencia.
El entrenamiento de un perro de servicio dura aproximadamente
6 meses, consta de por lo menos 120 horas de entrenamiento. De las
cuales las últimas 30 horas serán dedicadas a viajes
dentro de la comunidad y a la exposición del perro con la
gente.
Los perros deberán aprender a conducirse
con y sin correa, responder a comandos verbales y/o por medio de
señas de obediencia básica como: sentado, quieto,
venir al llamado, echado; Tener un buen comportamiento “social”
como no agredir, gruñir, ladrar o morder, no olfatear a las
personas o brincar sobre ellas y nunca pedir. Además de aprender
a permanecer lo más discretamente posible y no interferir
con la gente.
Todos los perros deberán ser entrenados
para ejecutar por lo menos 3 trabajos: Alerta vocal, Alerta de contacto
físico y/o activación de algún sistema de alarma
médica de emergencia.
El entrenamiento para el estudiante debe ser de
por lo menos 13 días haciendo rutinas tanto en público
como en privado. Para cuando se le asigne al perro el estudiante
deberá conocer aspectos de obediencia, comportamiento social
e implementación en el hogar.
Antes de ser entregados a su nuevo dueño
los perros son castrados y sometidos a un riguroso examen médico
para determinar que no tengan problemas físicos que pudieran
dificultar su trabajo.