El
Basset Hound a través de los siglos, se ha consagrado como
uno de los mejores compañeros de caza, sobretodo en Inglaterra,
país en donde esta tradición se encuentra sumamente
arraigada. Su extraordinario olfato y su precisa conformación
física, lo convierten en un infalible rastreador que busca
a las presas, sin importar la extensión o lo difícil
del terreno.
Se
utiliza para la caza del conejo, y también del faisán;
así como de mapaches y ardillas. Es un animal inteligente,
decidido e independiente, que confía en su instinto y posee
gran seguridad en sí mismo; un perro que emite su ladrido
en el momento apropiado, haciendo gala de la profunda y melodiosa
voz que lo identifica.
Además de estos grandiosos atributos, otra
de las principales razones de su popularidad ha sido la característica
expresión de sus ojos, su espíritu amigable y su carácter
bondadoso, que lo muestran como un animal de adorable naturaleza
que puede ganarse el corazón de las personas en poco tiempo;
una mascota muy fiel y afectuosa, carente de agresividad, pero también
de timidez, lo cual lo coloca entre uno de los peores guardianes.

Sin
embargo, en el Basset, la expresión es cosa a parte. Nunca
hay que olvidar, que dentro de la casa puede comportarse de una
manera muy diferente; él deseará asumir el papel de
“jefe”, negándose, en muchas ocasiones, a obedecer
las órdenes de su dueño, prefiriendo ocupar el mejor
sillón para disfrutar de una reconfortante siesta.
Su pasatiempo favorito es el descanso, al cual dedica
la mayor parte de su tiempo; por esta razón, el Basset Hound
puede adaptarse a la vida en la ciudad y en espacios reducidos,
siempre y cuando también exista algún lugar en donde
pueda jugar, correr y hacer ejercicio; pero siempre hay que tener
cuidado cuando se encuentre en campo
abierto,
ya que su olfato puede llevarlo a todas partes en una persecución
incansable de cualquier rastro que le parezca interesante.
Aún así, la bondad de su temperamento
lo convierte en el mejor amigo de los niños, ya que es una
raza que puede soportar sus infantiles “maltratos”,
cuando tiran de sus orejas y aprietan su enorme hocico. En conclusión,
el Basset es un animal que disfruta de la vida y la vive con tranquilidad,
ya que es un perro de gran inteligencia, convencido de que sus enormes
ojos cafés pueden llevarlo hasta donde él quiera,
encontrando la forma de “salirse con la suya”