Debido
a que los Setters fueron desarrollados para trabajar junto con los
cazadores durante largas horas en el campo, su actividad es alta.
Son perros que adoran correr en espacios abiertos, y que para mantenerse
saludables deben salir de paseo alrededor de 30 a 60 minutos, tres
veces al día.
Esta actividad, demanda constantes cuidados para
conservar su manto siempre arreglado y brillante. En época
de lluvias será inevitable que el lodo se adhiera al pelaje
de las patas y la parte ventral, por lo cual, se debe estar preparado
para limpiar tanto al perro como a la casa, después de una
buena sesión de ejercicio.
Es
necesario bañarlos, como mínimo, una vez al mes, a
fin de prevenir problemas de la piel. Los Setters son perros que
mudan de pelo con regularidad, por lo tanto, es muy importante cepillarlos
de tres a cuatro veces por semana , haciendo uso de peines metálicos,
hasta remover completamente todo el pelo muerto de la cabeza, espalda,
vientre y cola.
Las orejas también exigen atención
especial a causa de su longitud; en ellas, el aire puede quedar
atrapado dentro del conducto auditivo, provocando infecciones, por
eso es necesario remover el exceso de pelo dentro de las orejas,
con la intención de lograr una mayor circulación del
aire.
También
hay que recortar las uñas y el pelo entre los dedos para
evitar la acumulación de tierra y/o pequeñas piedras
del exterior.
En cuanto a la alimentación, será
controlada, sobre todo en aquellos ejemplares destinados a la cacería,
porque, para este fin, no son convenientes ni una nutrición
precaria, ni la sobrealimentación, siendo ideal una dieta
equilibrada y rica en proteínas.
La comida nunca se dará inmediatamente antes
o después de hacer ejercicio, como medida para prevenir la
torsión gástrica común en estas razas.