|
|
||||||
|
||||||
|
inHay que volverse importante para su perro
M.V.Z. Bertha Molnar Tener un perro es una gran decisión, va a traernos ciertas obligaciones, ciertas responsabilidades pero también muchas muchas satisfacciones. A fin de cuentas deseamos un compañero que esté con nosotros, que comparta y que nos siga fielmente… si eso era lo que esperábamos de nuestro perro pero la cruel realidad puede ser otra: no nos hace caso, cuando lo sacamos a pasear parece estar interesado en todo menos en nosotros, cuando le llamamos para que acuda a nuestro lado en lugar de correr hacia nosotros, se nos queda viendo sin la menor intención de mover ni siquiera una uñita. Bueno, y ¿si le dijera que quizá el origen de este comportamiento tan indiferente ha sido provocado por nosotros, me creería? Frecuentemente me llaman para consulta porque los dueños tienen problemas para manejar a su perro, están perdiendo la paciencia porque cada vez obedece menos y, si me lo permite, le voy a citar algunas de las quejas dichas por los propietarios: “Yo sé que mi perro es muy listo pero no me hace caso”; “Ya no lo puedo sacar a la calle, me desespera mucho, todo el tiempo se jala, le ladra a todos los perros, ha llegado a tirarme”; “Le llamo y nunca viene pero eso si, en cuanto escucha que abro el refrigerador o el ruido de una bolsa de papel enseguida esta junto a mi”… Por supuesto que debemos descartar antes de cualquier cosa el que el origen de estos comportamientos sea por cuestiones como daño neurológico, causas fisiológicas, etc. y teniendo la certeza de que tenemos en las manos un perro sano nos enfocaremos a su comportamiento y ese es el punto que hoy quiero tratar con usted.
¿Por qué debe respetar al líder y a los otros integrantes de mayor jerarquía del grupo? Pues porque eso le significa que puede permanecer dentro y esa coalición da seguridad ya que si está solo es mucho más probable que pueda ser atacado, será mucho más difícil cazar solo, es muy probable que se vería continuamente en la necesidad de huir ante el ataque de otros animales… en fin, como verá, el sabe Si traspolamos esto al grupo humano en el que el perro va a vivir sería lo mismo: es importante que el descubra que necesita estar integrado ya que saldrá beneficiado y para nuestra buena suerte tenemos todo lo necesario para que se dé esta situación, porque resulta que el perro:
Bueno, eso es lo que debería ser pero si resulta que la comida esta todo el tiempo a su alcance, el plato siempre está lleno para que coma cuando lo desee; entra y sale a su antojo por toda la casa y no existe ni la remota posibilidad de que nadie le niegue el paso; puede quedarse donde guste y si lo quieren mover, sencillamente los ignora y termina por salirse con la suya; tiene tal cantidad de juguetes que ya ni caso les hace; basta con que se pare frente a usted y le rasque la pierna con una manita para que de inmediato se le den una buena cantidad de galletitas; si decide que quiere jugar un poco sabe que lo único que tiene que hacer es llevar ante usted un juguete para que se lo lance las veces que el quiera porque cuando ya se haya cansado, simplemente verá el juguete lanzado a la distancia y lo ignorará olímpicamente, así que no le extrañe que el que tenga que ir por el dichoso juguetito sea…usted.
Si retomamos la importancia que tiene para su perro pertenecer a un grupo y de ahí surge un manejo donde, con todo el cariño pero muy claramente se le marca que las cosas pasan porque usted quiere y es él quien debe estar pendiente de lo que usted hace y ordena, lo hará con gusto, equilibrado. Esta dentro de un grupo que funciona bien. Piénselo por un momento, claro que va a comer diario pero para que tenga acceso a su alimento debe acudir cuando usted lo llama y esperar la orden para poder hacerlo; si van a entrar o salir de la casa, debe hacerlo de manera controlada y después de que usted cruce la puerta y mientras quiera seguir jalando o reclamando la salida, simple y sencillamente no se va a dar; esos espacios que el va conquistando a fuerza de irse quedando en ellos y poniendo resistencia a abandonarlos cuando usted lo ordena pues la solución es que no puede estar en ellos de manera indiscriminada y tendrá que esperar el permiso de ocuparlos.
Uno esperaría que después de un tiempo, cuando el perro ya ha aprendido a vivir en nuestra casa, haya aprendido lo que puede hacer y lo que está prohibido pero si nuestro papel de líder no ha sido claro, mandamos mensajes ambiguos, dejamos pasar por alto actitudes que después se harán costumbres y NO LE DEJAMOS MUY CLARO EL GRAN BENEFICIO QUE EL RECIBE POR PERTENECER A NUESTRO GRUPO pues sencillamente el puede autonombrarse como jefe o vivir junto a ustedes, probablemente con mucho afecto pero sin respeto…si, sentirá que vive rodeado de sus buenos amigos. Al decidir tener un perro en casa aceptamos tácitamente que estamos conviviendo con una especie diferente, si atendemos a esas diferencias y las integramos a nuestra relación diaria con él las cosas se volverán mucho más sencillas; si entendemos como ve el perro su integración a un grupo determinado (recuerde, el tiene que saber que le conviene adaptarse al grupo) y nuestro manejo diario se da bajo esos términos, él sabrá que depende de nosotros, que somos los guías, los proveedores, los que aportamos todo lo que necesita para estar bien, esto dará como resultado una relación muy sana y como consecuencia, un perro equilibrado, feliz de estar junto a usted. |
||||||
|
||||||