|
|
||||||
|
||||||
|
inRuidos Fuertes M.V.Z. Bertha Molnar
Si ya tenemos un perro con problemas de comportamiento por la alteración que le provocan los juegos pirotécnicos, entonces hay que pensar en técnicas de desensibilización, redirección, contra condicionamiento, aromaterapia, playera antiestres, etc. sabiendo que en ocasiones, desgraciadamente, no será suficiente y pudiera ser necesario utilizar medicación.
El perro llega a vivir con nosotros y si desde el comienzo le damos la sensación de protección, apoyo, cariño pero también control, le estamos haciendo un gran favor a la relación que se establece entre ambos. Si por el contrario, el manejo es tan permisivo, el mensaje que él percibe es que es él quien controla y claro, cuando se presenta algún estímulo que provoque que se sobresalte, su respuesta será completamente por su cuenta y tan alterada como sus instintos respondan.
Estoy completamente de acuerdo en que los perros necesitan al grupo del que forman parte, conocen e identifican a cada uno de ellos pero si dejamos que avance o peor aún, favorecemos que ese apego alcance niveles patológicos, no solamente estamos fortaleciendo una forma equivocada de tratar a nuestro amigo sino que lo dejamos cada vez más, sin las herramientas necesarias para que él soporte y se adapte a los cambios de una manera controlada. Pero resulta que podríamos tener otra magnífica posibilidad: el perro que aún no presenta una respuesta alterada ante los ruidos fuertes. A ese ejemplar lo podemos trabajar con asociaciones positivas ante la presencia de estímulos que queremos que no le sean aversivos. Junto con el manejo consistente, equilibrado, respetuoso pero seguro que cotidianamente se le aporta, podremos hacer que simultáneamente al estímulo, él aprenda que obtendrá un beneficio diferente. Pongamos un ejemplo: Va a ser el día de un festejo donde sabemos que habrá juegos artificiales, entonces ese día no le daremos su ración completa de comida para que cuando se escuchen los sonidos intensos, él tenga aún apetito y utilizaremos desde el resto de su comida hasta bocaditos pequeños que sabemos que son especialmente atractivos para él.
Hay una etapa maravillosa en la vida de los cachorros, que dura apenas unos meses, donde la curiosidad le gana al miedo. Es la oportunidad que la naturaleza le regala para adaptarse lo mejor posible a su entorno. Así que la idea de aprovechar ese tiempo para presentarle otras especies, ruidos de aparatos eléctricos, diferentes superficies, texturas, lluvia, truenos, alarmas, cuetes, el paso de personas en las calles, vehículos en movimiento, diferentes niveles de voz y muchas cosas más, pues parece que no suena tan descabellado.
|
||||||
|
||||||