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inNosotros, nuestro perro y......nuestro bebe.
M.V.Z. Bertha Molnar Es muy frecuente que cuando una pareja decide casarse dentro de sus planes se encuentra el tener un perro y casi sin darse cuenta o plenamente convencidos, permiten que ese cachorro se convierta en “el niño de la casa”. Pero resulta que también dentro de los planes de ese nuevo matrimonio puede estar considerada la idea de tener hijos a futuro...y quizá ahí se pueden empezar a complicar las cosas. Si me lo permiten, me gustaría tratar el tema, no solo de cómo relacionar al perro con el nuevo bebe que ha llegado a casa, sino desde mucho antes. Si les parece bien, vamos por partes: Se debe poner mucha atención en la selección del cachorro, ese sería el primer paso lógico. ¿Qué debemos buscar? Independientemente de la raza, que como hemos visto es muy importante que Junto con la posibilidad de ver a los padres del cachorro o por lo menos a la madre, está el que ese perrito haya sido criado de una manera adecuada y con esto me refiero a que haya podido permanecer al lado de sus hermanos por lo menos hasta las 6 semanas de vida y durante ese tiempo se le haya dado un manejo adecuado por parte de los humanos que tenían a la camada a su cargo (tocarlo, acariciarlo, no haber sido golpeado, etc.). Podemos ver fácilmente la reacción de los cachorros hacia el dueño de los perritos cuando él se acerca a ellos.
Les recomiendo que no hagan con su cachorro un trato de hiperapego. El perro que no sabe estar solo, que todo el tiempo lo cargan, que en cuanto gime o reclama atención se le concede lo que está exigiendo, etc.; pensemos que este tipo de manejo, nunca será el adecuado para darle una estado de equilibrio a nuestro amiguito, incluso independientemente de que se vayan a tener niños en casa.
Se puede planear perfectamente que el perro se sienta querido, aceptado y protegido por sus dueños pero también le estarán haciendo un gran favor si le ponen límites y le enseñan a respetarlos. Cuando la mujer ya esté embarazada, permitan que el perro se acerque a ella, que la huela. Si les preocupa la transmisión de enfermedades, les recuerdo que un perro vacunado y desparasitado puede convivir perfectamente con nosotros y aunado a una limpieza adecuada del hogar, así como medidas sanitarias de lo más lógico y común como lavarse las manos después de tocar al perro, etc. son la garantía para una convivencia sin problemas. Llegado el momento de ir al hospital es bueno que alguien quede a cargo de seguir con la rutina de casa: que el perro reciba su alimento, que lo saquen a pasear o por lo menos que haya alguien designado para pasar a verlo y estar con él un rato. Si va a tener que quedarse solo durante esos días, aquí veremos los beneficios de no haber creado una situación de hiperapego y que el pobre no sepa estar solo o que incluso presente angustia por separación. Pueden dejársele juguetes con trocitos de galleta dentro para que se entretenga sacándolos, también se le puede dejar un radio prendido para que escuche voces.
En los primeros días del bebe en casa, el perro va a escuchar ruidos, llantos que le son nuevos, habrá olores de un nuevo integrante de la familia, es conveniente tranquilizarlo con palabras dadas en tono medio para que acepte todo esto de la mejor manera. Es lógico que ahora al bebe se le deba dedicar atención, cuidados y tiempo pero no hay que hacer de lado las actividades que se tenían acostumbradas a realizar con su perro; horarios de comida, paseos, juegos, etc. Quizá no puedan darse esos largos paseos a los que estaba acostumbrado pero no hay que dejar de hacerlo aunque sea por periodos más cortos de tiempo. Esas salidas a pasear al perro le dan una gran oportunidad de distraerse, utilizar su energía y regresar a casa mucho más relajado. Se debe ir presentando de manera gradual al bebe con el perro; teniendo una persona al niño entre los brazos y otra (de preferencia alguien a quien el perro respete) tendrá al perro con correa; se le permitirá que se acerque despacio, tranquilizándolo con la voz, si muestra inquietud o agresión no lo acaricie tratando de calmarlo, mejor use un tono de voz grave, de mando, para buscar que el perro se controle. Si el perro se acerca de manera brusca o rápida, puede provocar que el bebe lloré o se mueva de manera que inquiete al perro. Recuerdo una perrita que se divertía quitándole los calcetines al recién nacido, no había agresión ni nada por el estilo pero le divertía que el bebe movía los pies y ella aprovechaba para sacarle los calcetines. Conforme pasan los días y el perro se adapta al cambio, se Y así como se educó al perro para que viviera dentro de las normas que ustedes establecieron en casa, ahora habrá que trabajar con el bebe...si, también a él habrá que enseñarle que el perro es un ser vivo y lo debe querer y respetar. Se le enseñará que es su amigo, que va a jugar con él pero que no debe lastimarlo. Y los adultos deben tener siempre presente que no se debe dejar solo a un niño o bebe con un perro y no hablo necesariamente en que pueda darse un acto de agresión, pensemos que sencillamente el perro puede ser, en muchos casos, más fuerte que el niño y que aún jugando puede lastimarlo. Me a tocado ver en muchos casos como el perro ayuda a cuidar al nuevo integrante; propietarios que me platican como si Creo que si se planea adecuadamente como se va a recibir al perro en casa, se le educa, se le corrige, se le da la socialización adecuada, cuando se decide tener un bebe se tendrán los cimientos de algo sólido y lo aceptará y cuidará como un miembro más de la familia en la que él perro se siente perfectamente ubicado.
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