Mis inicios como canófilo, fueron en los años 76 gracias a la invitación del ya fallecido Don Carlos Pindter Curtí, personaje importante en la canofilia mexicana .
Recuerdo que mi primera experiencia en una exposición de belleza canina fue gracias a la invitación del Sr. Pindter (q.p.d.) la cual tuvo efecto en la explanada de los Laboratorios Norden ubicada en ese momento en Av. Universidad, y en la cual intente participar con mi ejemplar de la raza Bóxer mismo que llevaba por nombre Bony, lamentablemente no sabia que se tenia que inscribir con anticipación para poder participar y esa fue la razón por la que sólo pude asistir como espectador, de aquí nace la inquietud de participar y me empecé a informar como era el desarrollo de estos eventos, de tal suerte que en el mismo año participé con un ejemplar de la raza Poodle Miniatura negro, con el cual no me fué tan mal ya que obtuvimos en varias ocasiones la Raza y el 1° Lugar de su Grupo, claro todo esto con la ayuda de mi gran maestro y amigo Carlos Pindter.
Lógicamente con el pasar del tiempo se incrementó el gusto por este maravilloso jobbie y tuve la fortuna de contar con el apoyo de mi padre (q.p.d), el cual me proporcionó los recursos y sobre todo lo más importante el entusiasmo para seguir compitiendo; de aquí empiezo con la raza Gran Danés con un ejemplar de nombre Heidi que adquirí con el M.V.Z. José Luis Payró Dueñas, en su tienda de mascotas Animales Empire.
En una de estas exposiciones y obligado por las circunstancias viví la increíble experiencia de entrar a competir en una pista de belleza canina, estando al lado de los grandes de la canofilia, señores de la talla del Sr. Fernando Treviño, Larry Casanova, Amado Cuevas, Leopoldo Porras, Aarón Rosas, José Rojo de la Vega, Lorenzo Roca etc.
Recuerdo muy bien que lejos de preocuparme de cómo se presentaba mi ejemplar sólo volteaba a ver a los grandes magos de la pista y eso fué sensacional, me llenó de alegría y de entusiasmo ya que me comprometí a aprender y a mejorar el trabajo de mis ejemplares así como la calidad de los mismos.
Pasaron varios años en los cuales sólo asistía como espectador y aficionado al desarrollo de estas bellas exposiciones, pues existieron cambios importantes en mi vida ya que me uní en matrimonio con Rocío Fernández mi actual pareja, nacieron mis tres bellas hijas Pamela, Jennifer y Ximena. Por razones de trabajo no podía estar de forma continua en contacto con la canofilia, pero nunca dejé de estar al pendiente y siempre mantuve comunicación con los criadores, entrenadores y manejadores. También estuve tomando cursos y de esta forma seguí alimentando ese espíritu de amante de los perros.
En el año de 1994 sucede lo irremediable, me dedico profesionalmente al manejo y acondicionamiento de ejemplares para exposición siendo hasta ahora mi principal actividad y a la cual estoy profundamente agradecido ya que me ha dado la oportunidad de desarrollarme y de crecer de forma personal y profesional.
|