Su perro puede tener diferencias de pelaje en comparación
con otros de la misma raza, e incluso con sus hermanos de camada;
esto esta determinado por genética e influenciado por la
dieta y el estilo de arreglo que se le haga.
Si alimenta a su perro con alimentos de mala calidad lo más
probable es que desarrolle problemas de la piel, y si no lo arregla
periódicamente los más probable es que este enredado
y con nudos.
Este comentario es importante tomarlo en cuenta especialmente si
nuestro perro es de una raza de pelo duro o de alambre que necesita
de un arreglo especial llamado jalado o jale.
O trimming en inglés.
El hacer el jalado del pelo de un ejemplar no es fácil y
requiere de una gran disciplina por parte del propietario.
El jalado ayuda a tener la textura y el color adecuados de una raza
de pelo duro. Si este pelo esta duro será repelente al agua
y al polvo y no se enredará fácilmente, tendrá
una caída recta hasta que tenga un largo determinado, a partir
de este momento comenzará a esponjarse y a rizarse.
El tiempo que tardará en tener listo para la exposición
de conformación y belleza a un ejemplar de pelo duro es de
10 a 12 semanas y hay diferentes formas de hacerlo dependiendo de
cada estilista; aquí mencionare una forma muy básica
de hacerlo para que la conozca, sugiriéndole que este trabajo
mejor lo haga un estilista profesional que este familiarizado con
el arreglo específico de la raza de perros de pelo duro que
usted posea.
Para
hacer el jalado se necesita:
* Polvo para oídos.
* Protectores de goma para los dedos índice y pulgar.
* Una lima para el contorno de los pies como las de marca Dr Scholls.
* Una piedra de arreglo.
* Un jalador para trabajo pesado.
* Un jalador para trabajo fino, que sirve para deslanar y trabajar
la cabeza del perro.
La técnica es relativamente simple lo que hay que conocer
es en que sección del perro o que cantidad de pelo hay que
jalar para hacer un trabajo adecuado de acuerdo al patrón
de
la
raza y cuando parar para que la piel no resienta tanto este tratamiento.
Se pone polvo para oídos en el pelo, del área que
se va a trabajar, frótelo contra el pelo, (esto hará
que el pelo se desprenda más fácilmente) con una mano
sostenga la piel del perro tensándola mientras jala con los
dedos índice y pulgar de la otra mano pequeñas cantidades
de pelo. También lo puede hacer con la lima o con el jalador
para trabajo pesado. El pelo que se remueve es el que queda atrapado
del lado del dedo pulgar contra el índice o contra el instrumento
que estemos utilizando.
Es muy importante jalar haciéndolo desde el hombro, manteniendo
el brazo y la muñeca inmóvil y rígida y no
jalar el pelo
con
movimientos giratorios. Lo que ocasionará que el pelo se
rompa o sea cortado en por el jalador en lugar de ser arrancado.
Siempre hágalo en sentido del crecimiento del pelo de los
contrario al perro le dolerá.
El ejemplar debe estar limpio o deberá ser bañado
después de la sesión de jalado para evitar infecciones
causadas por la bacteria estafolococo si es que llegara a romper
o a cortar algún pedazo de piel, si la piel se ve irritada
(previa consulta veterinaria y siguiendo las instrucciones del médico),
utilice un shampoo medicado o aplique alguna pomada que alivie esta
condición.
El
pelaje se trabaja en secciones ya que este crece a diferentes velocidades
en las diferentes partes del cuerpo. Y hay veces que los patrones
de arreglo de las razas solicitan diferentes largos de pelo.
Generalmente se inicia el trabajo por la cabeza y la parte trasera
del
cuello, ensanchando la zona de jale hacia la cruz, espalda y lados
del costillar más o menos hasta llegar a atrás de
los codos. Continúe con el lomo en forma recta y descienda
en una línea diagonal hasta llegar a la pierna asegurándose
de dejar pelo suficiente si la raza que arregla necesita tener algún
fleco o falda; posterior a esto trabaje las piernas.
La
segunda etapa se hace trabajando los lados del cuello, lo que faltó
de la línea dorsal y la cola.
La tercera etapa incluirá el jalado de la cabeza, mejillas,
orejas y la parte del frente del perro.
Entre 3 y 4 semanas posteriores a este primer jalado, el pelo comenzará
a aparecer, el bajo pelo también y deberemos eliminarlo frotándolo
con la lima para pies (esto es para evitar que el suave bajo pelo
no esponje la nueva capa de pelo duro).
Recuerde que siempre que use la lima o la piedra de arreglo hacerlo
con cuidado para no irritar la piel. Y con los jaladores no cortarla
o rasgarla.
Conforme esta capa exterior crece podremos comenzar a usar la piedra
de arreglo pasándola por el pelo, y más adelante se
podrá usar el jalador fino pasándolo también
a lo largo del cuerpo. Eso deberá hacerse cada semana para
mantener el bajo pelo controlado.
Después de cada sesión se deberá aplicar un
ungüento medicinal y cepillar con un cepillo de cerdas suaves
o una cardilla, este cepillado limpia el pelaje ya que las zonas
jaladas en un perro no deben mojarse pues esto suaviza el pelo.
Una vez que el pelo comience a crecer; la cabeza, frente y lados
del cuello necesitan ser atendidas una vez por semana con los jaladores
para mantener esas zonas, ya que en ellas el pelo crece más
de prisa y si no se atienden se verán desproporcionadas con
respecto al largo del pelaje del cuerpo
También recuerde que los jaladores de trabajo pesado dejan
más pelo que los jaladores de trabajo fino que se usan para
deslanar y para la cabeza.
Si usted realmente quiere mantener con esta textura la capa de su
ejemplar tendrá que iniciar a partir de este momento lo que
se llama la rotación de la capa de la que hablaré
en el siguiente capítulo, mismo que le invito a leer.
Agradecemos al Sr Leonardo Garcini por las
facilidades prestadas para ilustrar este artículo