| ¿Su
perro es "bien" aceptado?
Permítame
preguntarle algo, si usted fue el de la idea de tener un perro en casa,
¿la familia estuvo de acuerdo? o bien, si alguna otra persona fue
la que tomó la decisión de traerlo a casa ¿usted
y los demás lo secundaron con entusiasmo?, ¿todos acordaron
la raza, edad, sexo del ejemplar en cuestión?.....¿todos
están realmente felices de tenerlo?.
Quizá la pregunta le parezca extraña, incluso
puede pensar que no es importante si esto no sucede, a fin de cuentas,
el que trajo el perro a casa deberá de hacerse cargo de sus cuidados,
tal vez hasta de sus gastos pero le voy a tratar de explicar lo importante
que es que su mascota llegue a un sitio donde es querido y aceptado por
todos los integrantes del núcleo social donde va a vivir.
Puede ser que llegó el cachorro a casa y quien
no estaba de acuerdo o que no le gustan los perros no dijo nada, así
que dejó que las cosas siguieran adelante y conforme pasaba el
tiempo, la tolerancia se hacia menor hasta que llega al punto de repudiar
a la mascota porque para complicar las cosas, resulta que es un perro
con un comportamiento muy difícil. El perro hace cosas como ladrar
todo el tiempo, morder y destruir objetos de la casa a pesar de haber
dejado de ser un cachorro, comer todo lo que esté a su alcance
(tela, madera, plástico, papel, etc.), chuparse o morderse las
manos incluso hasta hacerse lastimaduras, chuparse los ijares o mostrarse
inquieto todo el tiempo.
La
o las personas que no gustan de tener ese perro en casa encuentran en
ese comportamiento una razón más para detestarlo: “Si
tan solo fuera un perro tranquilo”; “Es realmente insoportable,
todo lo destruye, nunca se está quieto”. Frases
como estas y otras más que la liga de la decencia no me permitiría
escribir pero que todos sabemos que en un momento de coraje pueden dejar
ver lo intolerante de la situación.
¿Y si yo le dijera que es precisamente
ese rechazo que sienten por el perro lo que puede estar provocando ese
comportamiento?. Le recuerdo que su mascota es un ser vivo y
que es capaz de darse cuenta de muchas cosas como el cariño, el
miedo, el rechazo, la crueldad, la aceptación, etc. pero que también
es cierto que es probable que no pueda manejar correctamente todas las
situaciones que se le presentan, además de que, como pasa muy a
menudo en el manejo de este tipo de perro que no es aceptado por todos,
se encuentran con una inconsistencia en el trato que reciben diariamente,
logrando con ello que aumente el estrés, la angustia, la inseguridad
y por supuesto, esto se verá reflejado en un comportamiento que
no es el que se esperaba.
No es raro que las personas lleguen a consulta con una
alteración en el comportamiento de su perro que ha llegado ya a
ser un problema en casa, uno debe de partir de la base de eliminar la
posibilidad de un origen fisiológico, médico o neurológico.
Cuando se tiene la certeza de que el animal está “clínicamente
sano” es cuando pasamos a revisar desde el manejo en casa, hábitos,
personas que están en contacto con él y cómo es su
relación, horarios de la familia, etc.
Le
comento que incluso perros que son muy queridos por toda la familia llegan
a presentar un comportamiento estresado o ansioso por ejemplo por un cambio
de casa, cambios en los hábitos y/o horarios de las actividades
familiares, haber sido enviado a una pensión canina o a casa de
algún familiar por unos días, que lleguen personas nuevas
a vivir con nosotros (un nuevo bebe, un cónyuge, un empleado, etc.),
hasta el hecho de que existan pleitos entre los miembros de la familia
puede ser la causa de que se altere el comportamiento del perro. Ahora
piense en lo que un rechazo permanente puede causar en el estado emocional
de su mascota.
Dentro de la inconsistencia y el mal manejo que se tiene
con ese perro puede ser que alguien trate de hacer que se tranquilice
dándole un juguete, una carnaza, una caricia, lo que sea con tal
que pare ese comportamiento, logrando con esto exactamente el efecto contrario
porque él sentirá que se le premió de algún
modo al manifestar esa conducta, así que, efectivamente, se le
estará reforzando para que continúe.
Lo invito a que piense por un momento lo que
su perro puede estar sintiendo, si como le menciono anteriormente,
perros que están bien integrados a una familia pueden ver alterado
su equilibrio emocional con la simple llegada de otra persona a la casa
imagine cómo puede sentirse una mascota que diariamente debe vivir
al lado de alguien que no lo tolera, que lo rechaza y que puede incluso
descargar ese repudio de una manera cruel. Desde ese punto de vista no
resulta difícil entender que se hagan presentes conductas como
las antes mencionadas.
Me
he encontrado con casos en los cuales, alguien de la familia simple y
sencillamente decide que como él no participó en la decisión
de tener un perro en casa entonces no tiene porque sentirse comprometido
así que termina por ignorarlo. Esto también representa un
problema ya que como sabemos el perro es un animal de grupo y requiere
saber que lugar ocupa en el núcleo social al que pertenece, así
que la persona que decide ignorarlo no le está dejando sentir el
lugar que tiene dentro de esa organización entonces el perro al
convertirse en adulto puede sentirse con la libertad de confrontarse o
agredirlo ya que nunca le dio muestras de jerarquía. Hubiera sido
tan fácil y agradable hacerlo desde que recién llegó
el cachorro a casa pero como no le importó ahora se dan los malos
resultados y por supuesto esto se convierte en una razón más
para rechazar al perro.
Como
verá, el asunto no es cosa ligera, a fin de cuentas su perro no
se metió a fuerza a la casa, ustedes lo llevaron, ustedes lo decidieron
o por lo menos así debió de haber sido. Por eso es muy importante
que todos estemos de acuerdo cuando se va a tomar la gran decisión
de integrar una mascota a convivir con nosotros. Si todos estamos
de acuerdo y tomamos la responsabilidad con gusto, será mucho más
probable que podamos darle un ambiente equilibrado para un correcto desarrollo.
Él crecerá en un sitio donde hay límites pero también
hay mucho cariño, no existirán esos altibajos que lo descontrolen
y que no le permiten adquirir la seguridad de ser aceptado en ese grupo
donde el no pidió ser incluido pero al cual estará dispuesto
a pertenecer.
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