La historia de los perros de patas cortas y tronco
alargado se remonta hasta el año 2000 a. C. en el Antiguo
Egipto, en donde los relieves de las tumbas que pertenecen a la
XII Dinastía Faraónica, ilustran al llamado “Tgru”,
una raza de baja estatura utilizada como animal de compañía
y de guardia.
Es posible que el Tgru, gracias al comercio fenicio llevado a cabo
en la zona del Mediterráneo, haya llegado al continente Europeo,
hasta Roma, para convertirse en parte de los “Canis Sagaces”,
perros de caza del Imperio, heredando sus genes a la familia de
los “Leverarius”, de la que proviene el Perro de San
Huberto, una raza desarrollada y criada en el monasterio de Andain
en la región de las Ardenas (entre las fronteras de Francia,
Bélgica y Luxemburgo), la cual es el ancestro del Basset
Hound y del Dachshund. 
Sin embargo, otra teoría asegura que los San Huberto y los
Bruno del Jura tipo San Huberto que nacieron con “patas cortas”
durante la Edad Media, son producto de una mutación espontánea.
Este acortamiento de las patas es llamado “acromegalia”
o comúnmente “bassetismo”, y difícilmente
se relaciona con el antiguo perro egipcio.
A partir de los ejemplares tipo “Basset” que se originaron
del Bruno del Jura, los alemanes, comenzaron un proceso de cría
para desarrollar una raza con un propósito específico;
“Perros Tejoneros” o “Perros de Agujero”,
valerosos y tenaces canes que se deslizaban dentro de las madrigueras
para luchar contra el tejón hasta la muerte; mismos que en
el siglo XIII, reciben el nombre de “Teckel” o “Dackel”.

El Teckel de pelo corto es la variedad más antigua, la cual
proviene de la cruza de los pequeños Bruno del Jura, con
Pinscher alemán. Pero algunos autores aseguran que también
existieron cruzas tempranas entre Teckel de pelo corto y Schnauzer,
lo que produjo un primer tipo de pelo duro en el Medioevo.
Estos perros, de entre entre 14 y 18 Kg, eran más grandes
que los de hoy en día, siendo utilizados en la persecución
de tejones, martas y comadrejas, y que posteriormente demostraron
ser más versátiles de lo esperado, ya que las jaurías
también destacaron en el rastreo y la caza del ciervo, el
zorro y el jabalí salvaje.
En 1561, el libro de La Vénerie de Jacques du Fouilloux,
ilustró a un grupo de Teckels realizando su trabajo al entrar
en la madrigueras incitados por un cazador; esto demuestra que para
el siglo XVI, los “Perros Tejoneros” ya habían
ganado un lugar importante dentro de la sociedad alemana.
Durante el siglo XVII, tras el reconocimiento de un programa formal
de cruza, se originó el Teckel de pelo largo, mediante la
aportación de sangre de Spaniels alemanes e ingleses, con
el propósito de utilizarlo como perro de compañía.
La raza se fijaba entonces nuevos horizontes, y dos de las actuales
variedades de pelaje comenzaban a tomar forma, pero aún faltaba
recorrer el camino que uniría al antiguo “Perro de
Agujero” con el Dachshund de nuestros días.
Casi doscientos años después, finalizando los 1700’s,
a causa de la Revolución Francesa, muchos nobles de ese país
emigraron a Alemania, llevando consigo a numerosos perros de caza,
entre ellos, los antecesores del “Basset Hound”. Estos
Bassets, junto con algunos Bracos franceses se mezclaron con el
primer tipo de Teckel alemán, nombrando a los cachorros producidos:
“Dachsbracke” si poseían patas largas, y “Dachshund”
si sus patas eran cortas y su hocico puntiagudo.

Las dos variedades de Dachshund (pelo corto y pelo largo) fueron
las más difundidas en Europa, y muchas personalidades fijaron
sus ojos en los alegres y vivaces perritos de tronco alargado. Talvez,
el más grande aficionado a la raza durante el siglo XVIII,
fue Napoleón Bonaparte, quien favorecía a los ejemplares
de pelo corto. Se cuenta que este feroz general, estimaba tanto
a sus mascotas, que rehusaba llevarlos al campo de batalla por temor
a que sufrieran algún daño. Incluso, a su muerte en
la isla de Córcega, Napoleón ordenó que cuando
sus perros también fallecieran, fueran enterrados junto con
él a los pies del sarcófago.
La variedad de pelo duro, hizo su formal aparición a principios
del siglo XIX, quedando bien establecida después de fijar
el tipo mediante cruzas con el Dandie Dinmont Terrier, y probablemente
con Terrier Escocés.
Más tarde, los ingleses mostraron un amplio interés
en el Dachshund, importándolo hacia las Islas Británicas.
La Reina Victoria obtuvo su primer ejemplar en 1839, y un año
después, al contraer matrimonio con el príncipe Alberto
de Sajonia-Coburgo, se hizo propietaria de dos más traidos
directamente de Alemania. Los criaderos reales popularizaron a la
raza entre la corte y las damas de London durante el siglo XIX.
El desarrollo del Dachshund en Ia Gran Bretaña, produjo diferencias
de los tipos alemanes, obteniendo perros con mayor longitud y patas
aún más cortas; desde entonces, la cría inglesa
ha practicado una selección muy acentuada en la talla miniatura.
En Alemania, la raza se reconoce en 1879 por el “Deutscher
Hunde-Stammbuch”, un libro de registro general, que desde
1840 mantenía el nombre de 54 ejemplares, así como
de numerosos criadores de prestigio. Durante esta época,
el Teckel alemán era reconocido por la piel arrugada en las
patas, característica que a lo largo de las generaciones
ha ido desapareciendo.
Pero casi una década después, con el propósito
de estandarizar al Dachshund, y desarrollar ejemplares cuya belleza
fuera equiparable a su gran inteligencia, se funda en 1888 el “Deutscher
Teckel Klub”, que en el año de 1915, definió
las iniciales que identificarían a los distintos tipos de
pelaje en el Dachshund:
“K” para el “Kurzhaar” o pelo corto, “R”
para el “Rauhaar” o pelo duro, y “L” para
el “Langhaar” o pelo largo; iniciales que se convertirían
en components básicos de los números de registro del
Teckel Klub. Más tarde, se incorporó la “Z”
como inicial para identificar tanto a los “Zwerg” o
miniatura, como a los “Kaninchen” o tamaño rabbit.
Sin embargo, el “Gebrauchsteckel-Klub” o Asociación
de Dachshund para Caza, guardó un libro aparte, en donde
se llevaba solamente el registro de los perros que demostraban buenas
actitudes para la cacería, sin dar mucha importancia a aspectos
tales como la conformación o el pelaje.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, cada una de estas asociaciones
tenía actividades definidas, siendo el Teckel Klub el encargado
de las exposiciones de belleza, y el Gebrauchsteckel-
Klub
el responsable de las pruebas de campo. En 1935 se da la consolidación
de ambos clubs, formando el “Fachschaft Dachshunde im Reichsverband
fur das Deutsche Hundewesen” (FD-RDG), que coordinaría
exposiciones que demostrarán al mismo tiempo tiempo tanto
la belleza como las capacidades naturales de los perros.
Pero al terminar la Guerra, la administración de la raza
regresó a manos del Deutscher Teckelklub y del Gebrauchsteckel-Klub,
y aunque los avances que tomaron 25 años para mejorar la
conformación del Dachshund se vieron alterados, aún
continúan los esfuerzos para lograr un equilibrio en la raza.
Actualmente existen tres tallas de Dachshund:
a) Estándar. (Normalgrosse).
b) Miniatura. (Zwergteckel).
c) Rabbit o “Kaninchen” (el más pequeño
de los tres, criado en Alemania a principios del siglo XX específicamente
para la caza del conejo).
Cada una dividida en tres tipos de pelaje:
a) Pelo corto (Kurzhaariger).
b) Pelo largo (Langhaariger).
c) Pelo duro (Rauhaariger).
TAMAÑOS
Los primeros ejemplares de Teckel desarrollados durante el siglo
XIV en Alemania, eran más grandes que los de tamaño
estándar de nuestros días; alrededor de 13 a 15 kg;
el peso ideal para poder enfrentarse al tejón, un feroz adversario
de 15 a 18 kg que habita en madrigueras debajo de la tierra.
Posteriormente, la versatilidad que demostró la raza, fue
la responsable de que se obtuvieran nuevos tamaños adaptados
para la caza de presas específicas.
En la búsqueda de un perro que fuera capaz de rastrear al
ras del suelo, se seleccionaron los ejemplares más pequeños
y débiles de las camadas de estos primeros Teckels, lo que
dió lugar a la variedad miniatura que se encargaría
de la caza del zorro y del venado. Tiempo después, durante
el primer cuarto del siglo XX, perros aún más pequeños
que recibieron el nombre de “Kaninchenteckel” (Rabbit),
fueron el resultado de cruzar Teckels de poco peso con Terriers
enanos o Pinschers; un tamaño que resultó ser útil
en la persecución de la marta y el conejo.
Actualmente, estos tres tamaños cuentan con pesos establecidos,
y medidas torácicas específicas para cada uno:
a) Dachshund Estándar:
Macho sobre 7 kg. (sin pasar de los 9 kg).
Hembra sobre 6.5 kg.
Perímetro Torácico: 35 cm. (a los 15 meses como mínimo).
b) Dachshund Miniatura:
Macho sobre 6 kg.
Hembra sobre 5.5 kg.
Perímetro Torácico: 30 a 35 cm. (a los 15 meses como
mínimo).
c) Dachshund Rabbit:
Macho hasta 4 kg.
Hembra hasta 3.5 kg.
Perímetro Torácico: hasta 30 cm. (a los 15 meses como
mínimo).