Tiempo estimado de vida: 12 a 15 años.
Detrás
de ese elegante porte y hermoso pelaje caoba, se encuentra un perro
alegre y lleno de vitalidad que también es sensible y cooperativo.
A pesar de que esta raza fue criada en sus inicios
para el trabajo en el campo como perro de caza, su popularidad durante
el siglo XIX lo llevo hasta los hogares citadinos en donde demostró
ser un afectuoso y leal compañero.
El Setter Irlandés Rojo tiene una personalidad
animada, libre de timidez y hostilidad, por lo cual se lleva bien
con otros animales, y con los niños de cierta edad, ya que
sus juegos pueden ser demasiado intensos para los más pequeños.
Debido
a que mentalmente madura con lentitud, muchas veces se le ha clasificado
como “hiperactivo” o “alocado”, problemas
que en su mayoría se deben al descuido del dueño.
Por esta razón es necesario entrenarlo con firmeza desde
temprana edad para evitar que adquiera malos hábitos, ya
que la combinación de su inteligencia con el espíritu
independiente propio de la raza, puede causar problemas si no es
debidamente controlado.
Este perro necesita vivir en un lugar cercado donde
el mismo pueda ejercitarse, jugando y corriendo, haciendo uso de
su buena velocidad y resistencia.
Su carácter es afable y dulce, sin instintos de guardia y
defensa, que con mucha frecuencia lo lleva a ser elegido como perro
de compañía.
Actualmente las dos líneas de Setter Irlandés
Rojo, tanto la de campo como la de exposición, son buenas
mascotas, y aunque el Setter de campo es de menor talla, con un
manto menos vistoso, y mayor nivel de actividad, cuenta con un mejor
olfato y aptitudes para la cacería.