Tiempo estimado de vida: 12 a 14 años.
Elegante
en aspecto y movimientos, el Setter Inglés está dotado,
a la vez, de un temperamento extremadamente sociable y un gran carácter.
Es muy activo y cariñoso, con un agudo instinto para la caza,
que en conjunto con sus características estéticas,
lo han hecho muy popular.
Debido a ello, en su país de origen se crían
dos tipos de Setter, uno apto para la caza y otro como perro de
exposición. El primero, es utilizado generalmente para la
perdiz y el cobro de aves acuáticas (el pato salvaje), ya
que es un buen nadador y un inmejorable cobrador en el agua. Aún
así, el Setter Inglés de exposición conserva
un fino olfato, y su búsqueda es casi tan veloz como la del
Pointer , con una intachable muestra y resistencia.
Una
característica distintiva de la raza es su manera de aproximarse
a la presa, momento en el que recuerda la figura de un felino, flexionando
parcialmente las patas y produciendo la impresión de que
“repta” sobre el campo.
Es un compañero sensible al tono de voz
y estado anímico de su dueño, estableciendo una relación
de igual a igual con mutuos intereses, ya que es muy inteligente.
La manera de adiestrar a un Setter Inglés
debe ser dulce, basada en la confianza, ya que como es muy sensible,
el hacerlo mediante regaños y/o castigos no daría
resultado, convirtiéndolo en un animal introvertido y miedoso.
Este
perro necesita ser un miembro de la familia al que se le brinde
mucho afecto, a cambio, él, no centrará su atención
en un solo amo, sino que preferirá estar integrado y responder
a cuantas personas de la casa sea posible. Se trata de una mascota
amable y amistosa, excelente para los niños.
De carácter vivo y entusiasta, se provee
diariamente de ejercicio para mantenerse saludable. Le encanta jugar
en el exterior con otros perros, saltar y cavar, aunque también
sabe comportarse dentro del hogar, donde disfruta de la compañía
humana.
El Setter Inglés puede ladrar bastante si
no se le corrige desde pequeño, pero siempre alertará
si alguien se aproxima a la puerta de la casa. Con los extraños
se muestra reservado, pero no agresivo; no son perros de defensa,
ya que su carácter amigable se los impide.