El Fila brasileño es un perro robusto,
fuerte y macizo con instintos de guardia puramente naturales por
lo que necesita de un dueño que sea firme, y principalmente
conciente y responsable. Pues su temperamento es humilde, dócil
y devoto a sus dueños pero por otro lado es agresivo con
los extraños.
Desde los tiempos en que en Brasil existieron
esclavos este perro ayudaba a su custodia en las haciendas azucareras,
cafetaleras o en las minas de oro y diamantes; si estos escapaban
les seguía el rastro. Cuando encuentra a su presa la acorrala
(a los jaguares los hacía subir a un árbol) hasta
la llegada del cazador.
Inicialmente el patron racial fomentaba una
agresividad extrema haciendo que la imagen del Fila fuera la de
un perro peligroso.
Definitivamente este es un tema muy importante
en esta raza y motivo de grandes discusiones existen corrientes
que apoyan la agresividad natural del perro permitda en el primer
estandar racial como el Clube de Aprimoramento do Fila Brasileiro
(Cafib); y por el otro lado a partir de mediados de la década
de los 70’s la CBKC (Confederacin Brasileña de Cinofília)
trató de disminuir esa agresividad ya que se veía
cómo en las exposiciones de los años 60’s el
perro agredía a los jueces. Motivo por el cual la norma racial
se ha ido modificando.
“Fiel como um Fila” es una
expresión popular brasileña que resalta el valor
y la natural protección hacia su dueño y su territorio;
paradójicamente es de los perros más afectuosos
para con sus dueños, tolerante y juguetón con los
niños de su familia y también es amable con los
perros de otras razas.
Esta característica se puede notar
desde cachorro pues llorará por estar con su dueño
y no le interesa jugar con otros perros.
Entre más se le atiende y participa
de la rutina de la familia mayor es el deseo de protegerla, puede
llegar a elegir a una persona determinada como su amo, pero siempre
defenderá a los de “su familia” .
Este comportamiento será cuando
el perro ha convivido con la familia desde cachorro, no así
cunado se adquiere ya adulto; Inicialmente será extremadamente
reservado y desconfiado pues ve a sus nuevos dueños como
extraños, pero después de un período de adaptación
a su nuevo entorno escogerá a alguien como dueño
principal y mantendrá su distancia con los demás
hasta adaptarse completamente.
La literatura menciona que el entrenamiento
en esta raza está contraindicado, dado que el carácter
debe ser heredado y no aprendido.
Valor, determinación y bravura es
una parte sobresaliente de sus características que lo han
convertido como el mejor de todos los perros para la guardia y
sin ella perdería sentido su existencia.
No es un perro que ladre o gruña,
es un perro silencioso, sigiloso y muy seguro que no se amilana
ante ruidos o situaciones que no pertenezcan a su entorno habitual.
Su ataque agresivo y certero no permite fugas. A pesar de su peso
tiene mucha agilidad y cuando ataca puede brincar hasta el cuello,
o morder el brazo sacudiendo la cabeza con fuerza gracias a su
potente y musculoso cuello.
Por más sociable que sea su Fila
nunca permitirá que alguien ajeno entre en su territorio,
por lo tanto y por seguridad guárdelo cuando tenga visitas.
En la actualidad el Fila es perro de comportamiento
muy equilibrado, y lo más importante es que no ha perdido
sus dotes características de guardián.