Desde
hace mucho tiempo atrás, existen en la zona del Mediterráneo,
registros de pequeños perros que fueron apreciados en gran
medida por faraones, emperadores, sultanes y reyes.
Su
fama se extendió exitosamente a través del mundo antiguo,
y a lo largo de los siglos, fueron criados en distintos paises y
regiones, lo que logró su diversificación como razas
independientes.
Su prescencia estaba de moda entre
la corte y las familias de la alta sociedad europea. Después,
viajaron al continente Americano, conquistando así la última
frontera para convertirse en los afectuosos e inseparables compañeros
que hoy en día conocemos como “Bichones”.
El Maltés, el Bichon Frisé,
el Boloñés, el Lowchen, el Coton de Tulear, y el Bichon
Habanero, son los integrantes de esta sorprendente familia de perros
pequeños con un gran corazón.