Por MVZ Marco Antonio Avellaneda
Existe una variedad de parásitos intestinales
que pueden atacar a nuestros perros, en general se dividen en tres
grandes grupos:
Los más conocidos y comunes son las clásicas
lombrices blancas y largas, que se enrollan (Toxocara Canis)
y otras mas gordas y pequeñas parecidas a un arroz (Dipilidium
caninum).
Cada grupo de parásitos son en realidad organismos diferentes
entre sí y por lo tanto responden de manera diferente a los
tratamientos desparasitantes, esto quiere decir que los de un grupo
pueden ser sensibles a algún medicamento, mientras que los
del otro grupo pueden ser resistentes a ese mismo tratamiento, por
lo que no existe un solo desparasitante que tenga la capacidad de
eliminar a todos los parásitos de nuestros perros al mismo
tiempo.
Se necesitan de combinaciones de diversas sustancias en un mismo
producto o por separado para que se pueda eliminar a la mayor parte
de ellos. Hay que recordar que algunos desparasitantes solos o en
combinación no pueden ser empleados en cachorros y otros
más en hembras gestantes o lactantes debido a que pueden
ser tóxicos o causar malformaciones a los fetos en desarrollo,
y también es importante mencionar que se deben calcular correctamente
las dósis y los tiempos de aplicación para su adecuada
eliminación.
Muchos casos de parasitosis gastrointestinales caninas no se acompañan
de signos clínicos de enfermedad, pero debido a que muchos
de ellos se contagian a las personas, es necesario controlarlos
por nuestra propia salud. Existen encuestas que documentan consistentemente
la presencia de enfermedades provocadas por parásitos caninos
en personas, principalmente niños, a estas enfermedades se
les denomina enfermedades zoonóticas (enfermedades tranmisibles
de los animales al hombre). por ejemplo cuando el hombre ingiere
huevos embrionados o en desarrollo de toxocara canis las larvas
en el interior de nuestro organismo se liberan del huevo y migran
por vía sanguínea a todo el cuerpo y pueden dañar
los ojos u otros órganos, a esos síndromes se les
conoce como larva migrans ocular y visceral y son comunes en niños.
Las larvas de ancylostoma caninum por ejemplo, pueden penetrar a
través de la piel
humana
intacta y originar un trastorno pruriginoso conocido como larva
migrans cutánea. Otros como el Dipilidium caninum y la Guiardia
también son potencialmente zoonóticos. Por lo tanto
la importancia real de la desparasitación de nuestras mascotas
radica mas en la salud nuestra, que en la salud de la propia mascota.
Por todas estas razones la manera mas efectiva para que tengamos
mascotas sanas y seguras es llevarlas a desparasitar con el Médico
Veterinario de su confianza y también prevenir la contaminación
ambiental por medio de la recolección de las heces que origina
nuestro perro en nuestra casa o en la vía publica.
¿Sabía
usted que los cachorros desde que nacen ya cargan con una población
de Toxocara canis intestinales adquiridos de la madre y que ni la
desparasitación de esta antes o durante la gestación,
o la limpieza escrupulosa durante la amamantación puede evitar
que los transmita a sus cachorros? (salvo con cierto protocolo que
veremos mas adelante). Esto es por que los fetos en desarrollo (dentro
de la madre) adquieren los parásitos por vía sanguínea
de quistes microscópicos (donde se albergan las larvas vivas)
que tiene la madre en sus músculos y otros tejidos corporales
que ella adquirió de infecciones que tuvo de tiempo atrás
y al haber gestación se liberan las larvas de los quistes
de sus músculos a la sangre y de ahí viajan a la matriz
para infectar a los fetos en desarrollo.
Otro ejemplo de transmisión de la madre a los cachorros antes
del nacimiento es el del ancylostoma caninum que es adquirido por
los cachorros recién nacidos de la leche de la madre, el
cual también (al igual que toxocara canis) proviene de larvas
vivas de quistes en los tejidos de la perra y se estimulan a migrar
cuando la madre ha parido.
Ningún tratamiento de desparasitación es efectivo
para eliminar las larvas enquistadas (aunque sean desparasitantes
inyectados). Solo existe un tratamiento para la perra que previene
la transmisión de las larvas enquistadas a los cachorros
que están en la matriz pero no elimina las larvas dentro
de los quistes, solo mata a las larvas que ya salieron del quiste
y se encuentran en la sangre listas para infectar al cachorro, pero
es un tratamiento prolongado y muy costoso por lo que es mas práctico
desparasitar a los cachorros ya nacidos al mes de edad o incluso
antes (existen desparasitantes especiales que el veterinario conoce
que se pueden usar a los 15 días de edad y que son muy seguros).
Por desgracia, no necesariamente nuestras mascotas requieren del
contacto directo con perros infestados para adquirir parásitos,
el Ancylostoma caninum puede ser adquirido a través de la
piel de nuestros perros, por lo tanto pueden adquirirlos inclusive
durante el paseo por el parque, si tiene contacto su piel o patas
con heces de algún perro infestado . 
Otra forma de transmisión muy especial es la que realiza
el dipilidium caninum ya que requiere de intermediarios para poder
transmitirse (o sea organismos que albergan temporalmente a los
parásitos para luego transmirlos a nuestros perros), en este
caso es la pulga, y otros parásitos mas se adquieren de conejos
o ratones. Es decir, estos parásitos requieren ser ingeridos
por estos huéspedes para poder completar cierta etapa de
desarrollo en ellos, que no podrían completar en ningún
otro lado y cuando nuestro perro (huésped final) se come
en este caso una pulga infectada se liberan estos, y así
se completa su ciclo en el intestino de nuestras mascotas. Por lo
tanto evitar o controlar las pulgas en nuestros perros o eliminar
del ambiente a las ratas, es también parte del manejo para
eliminar parásitos intestinales.
Las larvas microscópicas de los parásitos redondos
cuando las ingieren nuestras mascotas deben pasar por un ciclo de
maduración en el cual migran del intestino a vías
sanguíneas para después regresar al intestino y desarrollarse
como adultos, (y en algunos casos algunas larvas migrantes se quedan
enquistadas en los tejidos de las perras y ahí pueden vivir
por muchos años, y cuando nuestras perras se vuelven madres,
se da el ciclo de la madre a los cachorros que ya vimos). Como ya
se mencionó la mayoría de los medicamentos no es eficaz
contra las larvas en migración, es por ello que se debe dar
una segunda desparasitación dos o tres semanas después
ya que es el tiempo que tarda la larva migrante para pasar nuevamente
al intestino como un parásito adulto y volverse sensible
a los desparasitantes comerciales.
Por todos estos datos el camino mas seguro para conservar sanas
y seguras a nuestras mascotas es desparasitarlas regularmente con
su Médico Veterinario, el sabe de la responsabilidad que
tiene como cuidador de la salud de las mascotas, pero sobre todo
por la responsabilidad como cuidador de la salud publica. En ocasiones
el Médico puede solicitar una muestra fecal para realizar
un examen en busca de huevos de parásitos y elegir así
el desparasitante adecuado, en otras ocasiones puede usar una combinación
especial para evitar estos estudios, cualquiera de ambas opciones
es correcta. Por ultimo no esta demás recordar que aparte
de desparasitar a nuestras mascotas cada 4 a 6 meses, hay que tener
mucha
higiene,
al limpiar diariamente las heces, y evitar la presencia de ratas
o pulgas con productos especiales para ello. De esta forma podemos,
de manera segura, seguir gozando de los momentos de placer que nos
brindan sin correr ningún riesgo.
Una cosa más, evite que su perro defeque en la vía
publica, pues como usted ya vió, existe el riesgo de que
cualquier persona, incluso usted mismo, se pueda contagiar de parásitos.
Regreso
a menu