LIMPIEZA
Una
de las primeras cosas que el cachorro debe aprender, es el lugar
adecuado para hacer sus necesidades, ya sea en áreas abiertas
como el jardín, o dentro de la casa sobre papel periódico.
En ambos casos, el secreto para un rápido aprendizaje es
la “anticipación”.
Siempre debemos estar pendientes de nuestro nuevo amigo, y formar
una rutina entorno a su horario de comida y sueño, llevándolo
al lugar designado después de comer, cuando despierte y algunas
veces mientras se encuentre jugando. Un signo muy común que
indica que el perro está a punto de eliminar, es cuando éste
pega su nariz al suelo y comienza a olfatear.
Ya dentro del área establecida, camine con el cachorro, el
cual lo seguirá e inmediatamente orinará o defecará;
al hacerlo, celebre discretamente con él, y limpie el lugar.
Su cachorro aprenderá rápidamente, no teniendo oportunidad
de cometer errores.
Existen productos en spray disponibles en las tiendas de mascotas,
los cuales pueden ser de gran ayuda, ya que por medio del olor,
restringen o inducen al perro a utilizar un área determinada.
Sin embargo, cuando ocurra algún accidente, debe llamarle
la atención de forma verbal con un “NO”, señalando
lo que hizo mal; después, debe llevar al cachorro al sitio
deseado para hacer sus necesidades, indicándole que ése
es el lugar elegido. Nunca le pegue, porque esta acción infunde
miedo en vez de respeto, retrasando el proceso de aprendizaje.
Usted
sólo debe regañar al perro en el momento en que lo
descubra “haciendo” en un lugar inadecuado; el llamarle
la atención o castigarlo no funcionará cuando haya
pasado mucho tiempo después del accidente, ya que como se
dijo anteriormente, el perro no puede establecer una relación
con lo que ha sucedido momento atrás, por lo cual no comprenderá
el motivo del enojo.
El sitio del accidente debe lavarse muy bien con detergente para
remover cualquier olor. Los perros son animales de hábitos,
y cuando olfatean sus residuos, generalmente vuelven a “hacer”
en el mismo lugar.
De esta manera, cuando usted esté ocupado, restrinja la libertad
de su cachorro, poniéndolo dentro de su jaula junto con algunos
juguetes masticables. Los cachorros son por naturaleza bastante
limpios, por lo cual no ensuciarán su cama a menos que se
vean forzados a hacerlo. Así, se puede comenzar a establecer
un horario, sacando al perro de la jaula para hacer sus necesidades;
es muy importante recordar que los cachorros de tres meses necesitan
eliminar cada tres horas o menos.
Por la mañana, llévelo a pasear para que pueda olfatear,
y cuando el perro esté “haciendo”, utilice órdenes
como “vamos” o “date prisa”, lo cual lo
enseñará mas adelante, a eliminar cuando estos comandos
sean dados. Es sumamente importante felicitar al cachorro después
de que haya defecado u orinado en el lugar indicado; a su perro
le gusta ser reconocido por algo que hizo bien.
El entrenamiento de limpieza necesita de paciencia y dedicación
por parte del dueño, pues se trata de un trabajo en equipo,
en donde usted y su mascota deben aprender a entenderse mutuamente.
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