Articulo cedido por la revista Siguiendo
la Huella No.3
Por: M.V.Z. Riad Katrib Mir
Adquirir un nuevo cachorro, representa algunos
problemas que deberían ser considerados antes. Espero que
usted tenga la intención de hacer del cachorro un miembro
de la familia. Sólo así se puede disfrutar verdaderamente
de su mascota, y únicamente así puede el cachorro
desarrollar sus habilidades al máximo. Evidentemente, la
conducta desempeña un papel importante en la vida de un
animal de compañía y en su relación con sus
dueños. De hecho, los problemas de conducta, constituyen
una de las razones más frecuentes de abandono y de sacrificio
de perros.
Estudios recientes, indican que aquellos dueños de animales
de compañía, que reciben un asesoramiento y una
dirección insuficientes, acerca de la conducta y el adiestramiento,
son los que seguramente los abandonan en albergues o en las calles
de la ciudad. La forma más sencilla de prevenir conductas
indeseables, implica separar al cachorro del lugar del problema;
o encerrarlo, para evitar lo indeseable. Una idea errónea
es el encierro por cruel e injusto. Por el contrario, es bastante
más inhumano dejar a nuestro cachorro cuando no lo podemos
supervisar en un lugar donde pueda curiosear, para que destruya
y, tal vez, para que se lastime. 
Asignarle una habitación donde esté seguro
y no tenga a su alcance objetos que pueda destruir, resultaría
muy útil en aquellos periodos donde no lo podamos observar.
Al no contar con esta posibilidad en nuestro hogar, entonces una
jaula o un corral, es la forma de encierro más digna de
confianza y seguridad, logrando así reprimir muchos de
los posibles problemas de conducta. Cuando una jaula o un corral
se usa diariamente como zona de confinamiento, ésto se
debe limitar para que duerma durante la noche y por periodos que
no excedan de 4 - 5 horas durante todos los días.
Es frecuente tratar de corregir alguna mala conducta, golpeando
al cachorro con un periódico, con la mano o bien con algún
objeto. Es importante comprender que bajo ningún concepto
debemos pegarle, ya que las concecuencias pueden ser nefastas.
La mano del hombre sólo debe ser asociada con el afecto,
el juego o las recompensas; el castigo físico crea temor
y conduce a morder por miedo, a eludir a las personas, a la agresión
o a orinarse, por lo mismo.
Este artículo aborda de manera sencilla, los cinco problemas
de conducta que con más frecuencia presentan los propietarios,
que recientemente adquirieron un cachorro y acuden con el Médico
Veterinario, para que éste los asesore acerca de cómo
solucionarlos.
1. - "MI CACHORRO DEFECA Y ORINA EN DONDE NO QUIERO QUE
LO HAGA"
Para él, el objeto principal de orinar y defecar,
es eliminar los desechos, a diferencia del perro adulto en que
el orinar, cumple con algunas otras funciones, que incluyen la
comunicación con respecto al estado sexual, a la identidad
individual, a los territorios y, posiblemente, al rango social.
Las estrategias de adiestramiento doméstico, implican aprovecharse
de la tendencia innata del perro, a no orinar o defecar en la
zona donde duerme o come. Al principio, el cachorro de 7-8 semanas
de edad, debe ser sacado al aire libre para sus necesidades, con
tanta frecuencia como sea posible (siendo conveniente cada hora
cuando esté despierto). En poco tiempo aprenderemos a calcular
el momento en que realmente necesita salir, eligiéndole
para ello la zona adecuada para tal fin, después de comer,
beber, jugar y dormir. Es necesario usar el mismo lugar, ya que
permite, por los olores que se acumulan, que vuelva al mismo sitio.
Al término de sus necesidades, se le debe premiar, dándole
como recompensa algún alimento sabroso. A diferencia de
esto, si defeca u orina en un lugar no apropiado, se le debe interrumpir
inmediatamente con un ¡NO! severo. Por ello, es importante
saber los signos que preceden al acto de sus necesidades y poder
corregirlo, encaminándolo al lugar apropiado, donde se
le premiará por lograrlo. Sólo se le debe castigar
si persiste en desobedecer; el castigo consistirá en el
uso de un rifle con agua o bien, la sacudida de una lata con monedas
en su interior; este procedimiento deberá de usarse en
el momento en que el cachorro sea descubierto in fraganti y, de
preferencia a distancia, para que no relacione nuestra presencia
con castigo y, de esta forma no busque los momentos de nuestra
ausencia, para repetirlo.
2. - "MI CACHORRO MASTICA TODO LO QUE SE ENCUENTRA"
Nos quejamos con frecuencia, del daño que el cachorro
hace a nuestras pertenencias, pero en muchos casos, nosotros tenemos
la culpa, por ofrecerle objetos inadecuados para masticar, como
zapatos viejos, calcetines, mantas, etc. No perdamos de vista
que los perros necesitan masticar; se trata de una conducta normal.
Los cachorros son más juguetones que los perros adultos,
utilizando tina buena parte del día (en la que no duermen)
para jugar, comer y masticar. La dentición en ellos explica
esta necesidad, aparentemente sin finalidad.
La solución a este problema es tan sencilla, como encaminarlo
hacia juguetes para este fin. Los perros no son capaces de discernir
qué objetos son aceptados y cuáles no lo son. Nosotros,
al educarlos, debemos elegirlos y así, satisfacer su demanda,
sin que tomen lo que no deben.
Los juguetes de plástico de nylon o de goma, son aceptables
para algunos cachorros; en cambio, es posible que otros no muestren
interés alguno por ellos. El revestimiento de los juguetes,
con pequeñas cantidades de queso para untar o de crema
de cacahuate, pueden aumentar su preferencia. Los de carnaza que
pueden ser destrozados, son muy atractivos para la mayoría
y con éstos, aprenderán que son de su propiedad
y quedará resuelto el problema de la masticación.
3. - "MI CACHORRO SE ORINA DE EMOCIÓN AL VERME"
Muchos cachorros después de algún periodo
de no vernos, presentan un grado de excitación tan grande
que se orinan de emoción al vernos. Esto puede resultar
muy molesto, ya que cada vez que lleguemos a casa tendremos que
limpiar grandes charcos de orina. La solución principal
consiste en evitar los estímulos que causen esta conducta:
durante los saludos, evitar el contacto físico, verbal
y la mirada hasta que se tranquilice. Los saludos deben ser de
nivel bajo y las palabras que pronunciemos de tono bajo y tranquilo.
Resulta útil, por ejemplo, lanzarle un juguete para que
vaya a recogerlo.
4. - "MI CACHORRO LADRA Y CHILLA CUANDO LO DEJO SOLO
PARA QUE DUERMA"
El ladrido es un medio natural y normal de la comunicación
canina. Las causas principales son una necesidad innata de rechazar
la pelea, los deseos de comida o de contacto social y las conductas
de ansiedad o de pelea. Es muy común que las primeras semanas
de estancia del cachorro en nuestra casa, chille o ladre durante
la soledad de la noche, ya que pronto llega a estar muy vinculado
con nosotros, lo que nos causa problemas para dormir y muy serios
con nuestros vecinos. 
Para reducir su ansiedad durante la noche, se pueden implementar
algunas sencillas tácticas. Antes de la hora de dormir
debe hacer mucho ejercicio, lo que podemos lograr jugando con
él, lanzándole una pelota repetidamente para que
la recobre, y posterior al juego, darle de comer y así
estará listo para dormir.
Es conveniente ponerle en su cama, alguna manta vieja que tenga
nuestro olor personal impregnado: esto le dará confort
y lo ayudará a sentirse menos solo mientras se acostumbra
a su nueva cama. También da muy buenos resultados el dejar
encendida las primeras noches la televisión o la radio
en su habitación, pues con esto se sentirá acompañado.
Cometemos un error muy frecuente, cuando lo escuchamos llorar
o ladrar durante la noche; nos levantamos para ir a verlo y lo
acariciamos; o bien. si duerme en jaula lo liberamos un rato para
tranquilizarlo. Esto más que servirle, refuerza su conducta,
ya que sabe que si ladra o chilla lo atendemos y entonces lo hará
con mas frecuencia por ello, cuando suceda debernos ignorarlo
y al darse cuenta que no le hacemos caso, se callará.
5, - "MI CACHORRO HACE HOYOS EN EL JARDíN"
El hábito de excavar es una molestia pero es un
rasgo innato propio de muchos perros. Razas de perros de trineo,
tales como el Husky Siberiano y el Malamute de Alaska, excavan
hoyos que les proporcionen un lugar fresco en el cual echarse
y protegerse del viento. Los Terriers y los Bassets fueron creados
para excavar túneles y hacer salir a la presa, o localizar
roedores. Es posible que otros perros excaven simplemente porque
sus finos sentidos, del olfato y del oído, les informan
que abajo del suelo hay algo interesante. Puesto que muchas veces
los perros entierran huesos, no resulta sorprendente que también
tengan que excavar para localizarlos.
Cuando
los perros se convierten en animales de compañía
domésticos, con frecuencia necesitan abandonar sus tendencias
naturales, tales como excavar, y así ser buenos compañeros
de la casa.
Para solucionar este problema de conducta, en primer lugar debemos
establecer el motivo que la origina para poder resolverla. Si
el perro está excavando para capturar roedores, tendremos
que eliminarlos; si esta enterrando huesos, dejar de dárselos;
independientemente de que a ningún perro debemos dárselos
a menos que éstos sean de carnaza. Si excavan para crear
un sitio fresco y descansar, dejarán de hacerlo si se les
proporciona una zona sombreada en la que puedan echarse. En algunos
casos, es posible que el mejor plan de tratamiento, sea el encierro
en un corral o patio seguro. Siempre que al perro se le deje fuera
de casa sin vigilar, es necesario darle una actividad para distraerlo,
como pelotas u otros juguetes; ya que en muchos casos los perros
excavan por no tener otra cosa que hacer. El aumento de actividad
física intensa, proporcionada dos veces al día (sacarlo
a correr o a que haga otro tipo de ejercicio) puede reducir este
mal hábito.
Cuando haga hoyos en nuestra presencia, debemos castigarlo con
métodos a distancia: utilizando un rifle con agua o lanzando
al aire una lata con monedas en su interior, para que caiga cerca
del perro. En la mayoría de los casos, con castigo a distancia
y proporcionándole actividades alternativas, los problemas
de excavación pueden ser corregidos. Si sólo excava
en una o dos zonas concretas, éstas pueden protegerse colocando
tela metálica de gallinero sobre la zona y anclándolas
al suelo.